¿Se puede motivar a un adolescente o un joven “nini”? 

 

La clave puede estar en ayudarle a despertar y sentir la energía movilizadora de un futuro posible y motivador, para lo cual necesita expresarse en ausencia de juicios para explorar las distintas opciones.

 

Como coach que practica el Coaching Realista, trabajo con padres, profesores y jóvenes y a veces me encuentro con personas que ni estudian, ni trabajan, ni parece que tengan interés por hacer algo más que dejar pasar los días. Parece que no necesitan más que techo, comida y Wifi. Con eso viven y van tirando. 

Sin embargo eso es sólo la apariencia.  En el interior de esas personas existe un emprendedor frustrado o escondido que necesita un espacio adecuado para expresar, desarrollar y descubrir sus auténticas motivaciones. Cuando cuentan con la oportunidad de desarrollar un pensamiento útil, comienzan a desbloquear inquietudes que los movilizan de nuevo en la vida.  

¿Se puede motivar a una persona que no estudia, ni trabaja ni tiene interés por nada en la vida?

 

Parte de mi trabajo es ayudar a jóvenes a encontrar sus propios motivos para ponerse en marcha. Creo que la clave puede estar en descubrir qué quiere de verdad. Ese es un proceso de descubrimiento personal en el que los padres pueden acompañar pero no lo pueden hacer por él.

Una persona en esta situación, es más probable que no haga nada porque no sabe para qué quiere hacerlo, o piensa que su pretensión es imposible. Si se conforma con tener alimento, techo, wifi y fiesta, necesita descubrir que quiere más. Le falta conocer su motivación, el disfrute de la vida. Porque lo que hace en el día a día tiene pinta de ser más “ver pasar la vida” que vivirla.

Cuando él tenga un “para qué” claro, volverá a tener ganas de ir a por ello. La cuestión es ¿qué lo motiva? 

 

joven aburrido 2¿Sabe dónde le gustaría verse dentro de unos años? Esta pregunta requiere ser hecha en el momento adecuado y con el suficiente nivel de confianza y libertad para que sea respondida sin miedo al rechazo. 

Se trata de que exprese lo que hay dentro de su corazón, sea o no realizable a los ojos de otros, para comenzar desde ahí esa tarea de acompañamiento.

Es imprescindible generar antes un entorno de comunicación adecuado, para que el joven sienta la libertad de decir lo que realmente desea, aunque él sospeche que es inadecuado, absurdo o irreal. 

El primer paso será conseguir que diga lo que piensa sin miedo al rechazo y dese ahí podréis tener una conversación sincera sobre su futuro.

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Un joven puede no decir lo que realmente desea por rechazo a los juicios de sus padres.

Un joven sin entusiasmo generalmente responde que lo que quiere no lo puede conseguir, que todo es una mierda, que él no puede o que las circunstancias lo impiden. Y ahí viene el trabajo de animarlo a imaginar qué quiere, aunque no sepa cómo conseguirlo.

Una de las técnicas del pensamiento útil que aplico en las sesiones con adolescentes es permitirte pensar qué quiere conseguir antes de plantearte cómo lo hará, porque centrarse en el cómo antes de saber el destino es un bloqueador de sensaciones motivadoras.

 

 

Considero importante diferenciar entre animarles a imaginar y tratar de convencerlos de que lo conseguirán. Lo primero sirve para conocerse y lo segundo es una trampa que no me gusta. Yo nunca digo que conseguirán lo que quieran proponerse, sólo les digo si creo que es posible alcanzar lo que me están contando (y hasta ahora siempre es que sí).

Saber dónde se quiere ver le servirá para saber qué quiere e imaginarlo. Y sea lo que sea lo que diga, si es auténtico, estará plagado de sensaciones positivas y motivadoras. Desde ahí se puede hacer un trabajo de introspección para que descubra qué le ofrece ese futuro, qué sensaciones lo acompañan, qué emociones hay detrás y cómo se pueden conseguir de forma alternativa. Se trata de buscar el estado deseado e ir a por él de mil formas distintas.

joven aburrido 3Es importante que quien lo acompaña en ese proceso no interprete qué le aporta a sí mismo lo que el joven está narrando. Me refiero a que trate de averiguar qué significa para el joven lo que está diciendo, dejando de lado lo que significa para el adulto, por eso es un proceso de acompañamiento y descubrimiento. 

Ya diga que quiere ser jefe, marido o surfista, eso lo dice por algo. Se trata de acompañarlo a descubrir qué hay en su corazón para querer eso. Tienes que dejar de lado lo que significa para ti y centrarte en lo que significa para él. 

Como muestro en este vídeo grabado con jóvenes de FP, cuando deseamos algo material o relativamente tangible, lo hacemos porque perseguimos un objetivo profundo y propio.

Los deseos que se refieren a “hacer algo” son el medio que elegimos para alcanzar un estado personal.

Saber esto nos da pie para indagar sobre qué es lo que cada uno realmente quiere de la vida.

Ayudar a la persona a descubrir las distintas facetas de sus deseos le permitirá a él y a la persona que lo acompaña conocer sus inquietudes personales actuales.  

Pregúntale a tu hijo/a para qué quiere lo que quiere.

 

Debes dejar de lado lo que significa para ti y centrarte en lo que significa para él.

Si él

[hijo] se quiere ver en un situación que para ti [padre] es imposible, inútil o inadecuada, no importa. Lo importante es saber qué le aporta a él y, por lo tanto, qué le está pidiendo a la vida. Desde ahí se le puede acompañar a buscar la forma de conseguir eso mismo ya sea con su plan o de cualquier otra manera y no necesariamente en el futuro, es posible que se pueda comenzar a conseguir ahora.

 

Si tu hijo no quiere hacer nada, tal vez sea porque no sabe para qué lo querría hacer y la motivación es algo que no se impone, se descubre.

Este descubrimiento no es cosa de un día. Te dejo aquí algunas claves para incrementar las opciones de éxito:

  1. JovenGenera un entorno de confianza donde el o ella puedan expresarse sin miedo al rechazo. Recuerda que puede soñar con ser un surfista sin que eso signifique que lo vaya a hacer. Sueños tenemos todos.
  2. Respeta sus ganas de hablar.  
  3. Escucha para que él/ella descubra y no para “ayudarle” con sus metas.
  4. Recuerda que no te está pidiendo opinión, está compartiendo sus sueños
  5. Escucha sin involucrarte emocionalmente (en la medida de lo posible) porque de lo contrario se limitará tu capacidad de escucha y dejarás ver tus opiniones. 
  6. Si, a pesar de todo, algo de lo que te dice te afecta especialmente, compártelo como algo tuyo, ocultarlo puede ser interpretado como un juicio velado. Comparte lo que a ti te pasa con lo que él cuenta sin juzgarlo.
  7. No te pongas en el lugar de él o ella y no pongas lo que cuenta en tu vida. Insisto de nuevo: no importa lo que significa para ti sino lo que significa para él o ella. 

 

Sí, ya sé que hay conceptos complicados en esto que digo y podría estar horas hablando de no poner tu realidad en sus palabras, eliminar tu “yo” de la conversación, preguntar sin dirigir, curiosear para descubrir juntos,
mantener foco en el futuro, fijarse en soluciones y no en problemas, soñar antes de volver a la realidad, planificar desde el destino, distinguir entre víctima y responsable, mirar al balón y no a la portería, generar emociones desde pensamientos gestionados, preguntar para generar realidades, fomentar la duda sin negar ni afirmar,  respetar al otro como auténtico experto de su vida, recordar para encontrar recursos y muchas más cosas, técnicas y conceptos del pensamiento útil que ayudarían a un adolescente a desbloquearse; pero no puedo condensarlo todo en un artículo o acabaría escribiendo otro libro.  

Hacer todo esto en casa no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. ¡ÁNIMO!

 

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2017-03-01T16:18:08+00:00

9 Comentarios

  1. carlosmelero 22/02/2015 en 12:24- Responder

    A lo mejor también te interesa este otro artículo: http://carlosmelero.com/carta-al-talento-de-mi-hijo/

  2. Anónimo 24/02/2015 en 13:09- Responder

    Fantástico trabajo para el futuro de nuestros jóvenes. Enhorabuena Carlos.

    • Carlos Melero 01/04/2016 en 08:06- Responder

      Muchas gracias, espero que resulte útil.

  3. Graciela 09/03/2015 en 23:35- Responder

    Me ha encantado y lo releeré con atención para utilizarlo. Una psicóloga en apuros 😉

  4. Anónimo 01/04/2016 en 02:38- Responder

    me gusta mucho es interesante.

  5. Nancy 24/02/2017 en 07:26- Responder

    Muy interesante este artículo y más aún cuando estoy pasando este momento con mi hija y no quiero dañar sus propios sueños y su manera de ir de ella a conquistar su meta. Felicitaciones por crear artículos como estos que ayudan a los padres a poder entender más a sus hijos .

  6. Eli 05/09/2017 en 19:46- Responder

    Lo leeré nuevamente, no es fácil ser buen padre , espero conectarme con mi hijo, sé que tiene un excelente potencial y por ello trato de motivarlo, solo le falta actitud y yo tengo que apoyarlo en todo lo que necesite. Gracias de corazón.

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