El artículo Cómo motivar a un adolescente está siendo compartido y comentado por cientos de personas en Facebook, imagino que los comentarios sobre que lo mejor es mandarlos a la mili, a la legión, a un internado, pegarles o quitarles todo, se debe a la impotencia y el desconocimiento de encontrar opciones.

Como quien golpea el teclado de un ordenador que se cuelga en el peor momento, estas acciones, opiniones y decisiones denotan una reacción desesperada ante la impotencia. Algo que tal vez nace en la parte más antigua de nuestro cerebro, esa que piensa que hay que atacar o huir.

HablameSi embargo, la cuestión es más compleja. La especie humana está donde está por su capacidad de adaptación y aprendizaje, porque somos capaces de aprender de forma adaptativa. Esto nos permite estar en todos los entornos naturales y reaccionar a todas las situaciones sociales que han sido diferentes a lo largo de la historia. El resto de animales se adaptan mucho más despacio a las alteraciones del entorno, pero la especie humana nace sin conocer y aprende del contexto.

Un mismo bebé humano se amoldaría a vivir tanto en la edad media europea como en el antiguo Egipto. Esta capacidad hace que no exista una forma adecuada para tratar con todos los niños en todas las situaciones porque no son máquinas que respondan de forma sencilla a los estímulos, ni animales que se puedan adiestrar con órdenes básicas.

Los padres quieren que sus hijos se comporten de cierta forma, pero no saben qué deben hacer para conseguirlo. Ni siquiera los casos de éxito (esos padres que crían hijos maravillosos) contienen la fórmula para conseguir que otros hijos sean maravillosos para sus respectivos padres.

Los hijos se adaptan al contexto y el contexto es mucho más que la familia. Lo que funciona con unos puede no funcionar con otros y lo que funcionó con los padres puede no funcionar con sus hijos.

Es tanto el desconocimientos que tenemos sobre qué se debe hacer que muchos padres aplican pautas que no funcionaron con ellos, pero ahí siguen, pensando que es la forma correcta, tal vez porque no conozcan otra aunque a sus padres no les funcionara.

Es la necesidad y la motivación lo que hace que una persona actúe y si los jóvenes no tienen necesidades ni motivaciones, no actuarán. Lo que cada uno necesita y a cada uno lo motiva no se ve desde fuera, se conoce desde dentro.

A quienes han compartido en Facebook ideas sobre cómo educar desde la imposición, les digo esto:

Manda, si quieres, a tus hijos a la legión o a la mili, dales dos hostias bien dadas y castígalos. Yo sé con quien no funcionó todo eso, aunque tal vez a ti te funcione.

Ah, no, espera. Que resulta que ya no puedes, porque ya es un adulto. Claro. Por eso estás tan convencido de que aquella era la opción adecuada, porque ya no puedes probarlo ni rebatirlo, pero puedes proclamarlo a los cuatro vientos.

¿O tal vez sí te funcionó? ¿Educaste a tus hijos de esta forma? Si ellos se comportan como tu quieres gracias a la violencia, la mili y los internados ¿educaste a tu hijo o lo adiestraste? ¿si le dices “sit” se sienta? Qué mono… no te olvides de darle una galletita.

Espero que no tengan muchos problemas en el futuro por no saber adaptarse a una sociedad diferente y cambiante donde la rigidez lleva a la frustración. 

En cualquier caso, si lamentas no haber conseguido los resultados deseados, te quiero decir que aquello que no hiciste no tiene por qué ser lo que debiste haber hecho. Ahora tienes la oportunidad de quejarte, lamentarte y maldecir o seguir ofreciendo opciones a tus hijos.

Nuestro cerebro prehistórico intenta ayudar cuando nada más funciona. Cuando el ordenador se cuelga o va lento, sabes que golpearlo no servirá, pero es lo que te sale de la parte más antigua de tu mente. Puedes dejarte guiar por ella y educar trogloditas, es una opción. Tú decides. 

 


 

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Gracias por compartir en las redes sociales y por comentar. Me ayuda a dar más visibilidad a mi trabajo.

animateacomentar

2016-10-24T21:11:16+00:00

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