Las preguntas – Aplicación [10 minutos]

“Para qué” aplicado

El ejercicio que hemos visto en este vídeo es un ejemplo de cómo usar los conceptos de “para qué” y solución que hemos tratado en este tema.

Aunque al principio digo que serán 5 preguntas, ante la audiencia lo planteo como pasos. En la vida real se trataría de preguntar para ir avanzado por estos pasos.a

Para este tema vamos a ver sólo los tres primeros.

Paso 1: El hecho

Comenzamos por describir la situación tal y como la vemos. Al hacer esto con otra persona, el objetivo es que él lo describa para conocer cómo lo está viendo.

No cometamos el error de corregirlo, no se trata de forzar que cambie su visión sino ayudarle a encontrar otro punto de vista que le sirva y para poder llegar hasta ahí necesitamos su atención y confianza, juzgar o intentar cambiar su postura inicial limitará las opciones de éxito.

Recuerda que no se trata de hacer una simple pregunta, sino ayudarle a verbalizar su punto de vista. Esto puede llevar minutos o días. Puede ser una pregunta o una conversación.

También ten presente que el entorno de comunicación se va creando poco a poco con el paso del tiempo y estás en el comienzo del curso, nuestro objetivo ahora es que identifiques la etapa en la que se comparte la visión de la realidad de tu hijo/a, ya encontrarás el momento de aplicar lo aprendido.

Otra clave es ser consciente de que cuando tú estés convencido de que sabes lo que le pasa, dejarás de indagar. Esto es algo que tiene que suceder en algún momento para poder avanzar, a ti te corresponde decidir cuándo consideras que tu opinión está suficientemente fundada.

Basándome en mi experiencia te animo encarecidamente a que cuestiones este punto un poco más de lo que lo haces. Aunque creas que conoces a tu hijo/a y eso sea importante para ti, acompañarlo desde la duda le ayudará a conocerse a sí mismo. Además, los hijos crecen y cambian. Dudar sobre lo que sucede será de gran ayuda para que él mismo descubra que está sucediendo.

Paso 2: El problema

Este paso dejará ver cómo está interpretando el hecho para que suponga un problema. De nuevo no se trata de corregirle sino de ayudarle a expresar lo que quiere resolver. Estamos curioseando en su realidad sin imponer la nuestra.

Vamos a averiguar ¿qué interpretación provoca que aquello que está sucediendo sea un problema?

Así tendremos una visión más completa y útil de cómo él o ella está viviendo su realidad. Cuando veamos en el curso el tema de las convicciones comprenderás la importancia de esta información.

Paso 3: Motivación

Este es el “para qué” al que queríamos llegar.

Dentro del proceso de cinco pasos que estamos aplicando, seguimos ayudándole a descubrir. Si hemos llegado hasta aquí sin juzgar y solamente curioseando podremos averiguar qué está queriendo conseguir. Al verbalizar qué sucedería si no existiera el problema podremos ver con él cuál es la situación ideal que le gustaría tener.

Cuanto más explore en este punto más motivaciones encontrará, más se conocerá a sí mismo y más opciones tendremos después de alcanzar esas metas.

Este punto ofrece una información muy útil porque le permitirá aproximarse a lo que realmente quiere y, desde ahí (más adelante), pensar en alternativas diferentes para conseguirlo.

Se trata de ayudar a clarificar una meta más auténtica de la que el chaval estaba nombrando inicialmente.

Como vimos en el vídeo “No quieres lo que quieres”, las personas tenemos facilidad para perder de vista los auténticos objetivos. Lo he visto muchas veces en jóvenes que han aprendido el método para conseguir su meta, pero no han clarificado su meta.

Los estudios son un buen ejemplo. Muchos chicos me dicen que quieren conseguir estudiar, pero no están motivados para ello, aunque saben que les beneficiará y cuando no estudian se sienten mal.

Mi trabajo ahí es ayudarles a descubrir para qué quieren estudiar y, si no lo saben, acompañarlos a diseñar un futuro que los motive. Si para construir ese futuro los estudios son importantes, ellos mismos se darán cuanta y tendrán sus motivos. Esa es (y perdón por la redundancia) la auténtica motivación, la propia.

A veces me dicen que quieren estudiar porque saben que les conviene. Esto es síntoma de que han aprendido bien esa parte y los han convencido de que deben estudiar. El problema es que no han pensado más allá y no saben para qué, por lo tanto no es un motivo auténtico y terminan en esa encrucijada de querer algo pero no saber para qué lo quieren.

Hay veces que sólo con este paso, el chaval reacciona y comienza a moverse. Se desbloquea y actúa.

Los dos primeros pasos han ayudado a generar el entorno de comunicación adecuado y nos han dado información sobre su mundo. Ante la ausencia de juicios le será mucho más fácil ser sincero consigo mismo en el tercer paso y así descubrir su auténtica motivación

Más adelante explicaré la utilidad de los pasos 4 y 5.

Cuando apliquemos este modelo en la relación con ellos, conseguiremos dos cosas:

  1. Aprenderán a conocerse a sí mismos por observación propia y no por lo que les venga desde el exterior.
  2. Aprenderán a re-enfocar sus motivos para mantener su motivación alineada con sus acciones.

Ambos logros les serán muy útiles el resto de su vida.

Como ves, no es tan simple como cambiar el “por qué” por “para qué”, se trata de generar un entorno en el que se mantenga la atención en el objetivo y se cuestionen los motivos aparentes. 

Una aclaración:

En ese vídeo explico una técnica para uso profesional. Lo importante es que te quedes con los conceptos y la idea general. Los pasos 4 y 5 los explico más adelante porque cuando veas la teoría del segundo tema los comprenderás mejor. 

No se trata de que consigas hablar en estos términos con tu hijo/a ahora, cara a cara y de seguido (que sería estupendo). Es poco probable que acceda a hacerlo y, hasta que cojas soltura, parecerá más un interrogatorio que una conversación. Sentar a una persona y hacerle directamente estas preguntas es complicado, a no ser que sea dentro de un entorno profesional o que él acceda a hacerlo. Por ahora te animo a que conozcas los conceptos y verás que poco a poco irán apareciendo los momentos para utilizarlos. 

Quería que conocieras este ejercicio para mostrar de qué manera nos cegamos y confundimos el medio con el objetivo. Esto aplicado a la relación con tu hijo cobra sentido cuando lo veas bloqueado ante una situación y repasar estos 5 pasos le servirá para desbloquearse. No se trata de hacer exactamente esas preguntas, sino charlar sobre lo que quiere, lo que es un problema, para qué quiere lo que quiere, qué otras formas hay de verlo y qué puede hacer aplicando otro punto de vista. Conocer estos conceptos te hará una mejor conversadora, como decían en Casablanca, no hoy ni mañana, pero sí el resto de tu vida.