Ofrece a los padres un cambio en la forma de relacionarse con sus hijos.

Permite que haya más comunicación y entendimiento.

Abre la puerta a que los hijos involucren a los padres en sus vidas.

 

¡Conecta con ellos!

Aprende a preguntar de forma que respondan.
Consigue que te hablen y que las conversaciones sirvan de algo.
Cuando te saquen de tus casillas, descubre cómo expresar lo que realmente quieres.
Elimina barreras invisibles en vuestra comunicación.
Consigue entenderlos y que te entiendan.