Desde el Coaching Realista he acuñado el concepto de “Pensamiento útil”. En este otro artículo hablaba del Pensamiento Útil frente al positivismo y ahora quiero hablar del pensamiento útil frente al porqué de las cosas.

El objetivo es buscar aquella forma de pensar que más útil resulte (valga la redundancia), sin miedo a que sea un pensamiento que parezca correcto o no. 

Vencidos los miedos y los convencionalismos, existen formas de pensar que movilizan y cada persona quien decide si le resulta válido o no.

 

Aplicando el Pensamiento Útil en un proceso de Coaching Realista (no quiero hablar sobre otros profesionales o técnicas), aprovechamos el discurso de la persona (la forma en que expresa sus ideas) para sembrar nuevas preguntas que puedan abrir esos caminos liberadores. 

Aunque no me gustan las recetas genéricas, creo que hay algunas pautas que resultan muy útiles para la mayoría de personas que no las estén aplicando, hoy propongo algo muy sencillo y muy rápido: cambiar los “por qué” por “para qué”.

 

nino por que 2Juego de niños

Hace mucho tiempo escuché a alguien decir que si te cuesta responder a los insistentes “¿Por qué…?” de los niños, pruebes a responder como si hubieran preguntado “¿Para qué …?”. Resulta que esta pregunta es más fácil de responder y, me atrevo a añadir, que es más útil. 

Los “porqué” suelen ser motivos del pasado y cuando hacen referencia a la persona, suelen ser un reflejo de sus creencias  o convicciones. Conocer este tipo de información está bien, pero muchas veces bloquea y nos atascamos en averiguar las raíces de algo, cuando lo que realmente nos movilizaría será averiguar (o definir) el para qué. 

Por ejemplo: no es tan importante por qué estás en ese trabajo que no te gusta, como encontrar un “para qué” que te motive.

Igualmente, no es tan importante averiguar por qué estás en este mundo, como descubrir qué quieres hacer, ya que estás aquí. 

[Tweet “No es tan importante averiguar por qué estás en este mundo, como descubrir qué quieres hacer, ya que estás aquí.”]

 

Y si no lo sabes, indaga e inventa.

He puesto el ejemplo del trabajo con la intención de que pienses que el “para qué” no lo defines o que encuentres un “para qué” poco motivador. Este es un ejemplo muy común y que se puede aprovechar para mejorar. Llegado el caso, puedes extrapolar lo que viene a continuación con la vida misma

Si el “para qué” formal (que sería, ganar dinero, etc…) es poco interesante, en las conversaciones suelo proponer tres cosas más:

1) El “para qué” del “para qué”

2) Más “para qué”

3) Un nuevo “para qué”

 

El trabajo de indagación que se desarrolla en un proceso de Coaching Realista  puede incluir estas tres áreas. 

La primera persigue aclarar el motivo motivador (y de nuevo, valga la redundancia). Es decir, un “para qué” que te anime a actuar y a seguir. Si “ganar dinero” no es una respuesta buena, pregúntate “¿Para qué quiero ganar dinero?” y continúa hasta que encuentres algo que te resulte afirmativo y positivo. 

La segunda, tiene el mismo objetivo y se trata de responder a la pregunta “¿Para qué más?”. Es decir, encontrar más motivos. No es una indagación de profundidad sino lateral (esto lo explico en “El arte de educar para ser“). En este punto, el coach (yo) ayuda al cliente a encontrar otros motivos diferentes que ya existen y que no ha verbalizado. 

El tercer punto … adivina… tiene el mismo objetivo que los anteriores, pero en este caso se trata de ayudar a crear esa motivación, a descubrir que, si decides no cambiar el contexto (o mientras lo haces) puedes crear motivos propios para continuar haciendo lo que haces. 

 

Auto-coaching

No hace falta que me escribas para decirme que esto es “muy difícil”, lo sé. Al menos me lo habéis dicho muchos, por eso tengo trabajo y tiene sentido que enseñe a profesionales, padres y profesores a conseguir que ellos mismos y otros desarrollen esta forma de pensar. 

Sin embargo, a pesar de ser difícil es posible. Sólo hay que practicar, algo que puedes comenzar ya mismo.

Si algo te estorba en tu vida,  llevas mucho tiempo preguntándote el porqué de tus actos o buscas motivación en lo que ya haces, piensa un momento…

  • ¿Para qué?
  • ¿Para qué el para qué?
  • ¿Qué otros motivos totalmente diferentes hay?
  • ¿Que más motivos hay?
  • Ya que lo vas a seguir haciendo, o va a seguir sucediendo ¿Qué actitud quieres adoptar? ¿Cómo vas a aprovecharlo?

 

Esto te ayudará a pasar de víctima a responsable… de pelele a gestor de tu vida, del bloqueo a la acción. Eso sí, no es inmediato y, sinceramente, con tu coach será más fácil. 

Sólo recuerda:

“Por qué” es el pasado y “para qué” es el futuro. ¿En qué te quieres centrar?”

 

 

¿Te animas a probar el pensamiento útil?

Durante una conversación de Coaching Realista, tocaremos todos los aspectos del pensamiento que generen información que puedas aprovechar, sea cual sea el sentido del pensamiento. Sin miedo a analizar el riesgo y el éxito.

 

 

 


Gracias por compartir en las redes sociales y por comentar. Me ayuda a dar más visibilidad a mi trabajo.

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2016-10-24T21:11:21+00:00

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