Formac(c)ión 2016-10-24T21:11:07+00:00

Los procesos formativos dirigidos a directivos suelen estar diseñados para aportar nuevas ideas y conceptos generales de liderazgo. Los profesionales de la alta dirección requieren pistas más que indicaciones e ideas más que técnicas. En estos casos, la persona que asiste a la formación conoce su contexto y sabe que las recetas habituales pueden no servirle. Lo que un profesional de alto nivel requiere son nuevas ideas de actuación que le permita generar un efecto de mejora en cascada en sus equipos, algo tan potente y tan personalizado que parezca hecho a medida no sólo para su área en la empresa sino para su propia persona.

Transformar la formación en acción por medio del Coaching Realista

Un profesional con muchos años de experiencia tienen muchas habilidades y capacidades desarrolladas. Hay mucho talento y mucho conocimiento en una sesión formativa a directivos. El problema es que todos ellos tienen especializaciones distintas y vastos conocimientos que pueden diferir de los puntos fuertes del resto de asistentes. Siendo grandes líderes, cada uno de ellos puede mejorar aún más de una forma distinta aplicando los conocimientos aprendidos.

Por este motivo, el Coaching Realista resulta de gran utilidad ya que su finalidad es la de ayudar a los directivos a identificar qué elementos de lo aprendido quieren aplicar, qué ingredientes de la receta consideran que deben utilizar para su área en la empresa y desde su posición personal.

El Coaching Realista permite transformar los conocimientos adquiridos durante un proceso formativo en acciones concretas que multiplican la productividad del tiempo invertido en la formación.

Ayuda al ejecutivo a determinar qué le sirve de lo que ha aprendido a él, en su contexto, con su experiencia y sus necesidades. Potenciando sus características personales.