El Coaching Realista es un método gracias al cual resuelves tus conflictos internos, aprendes de ti mismo y te pones en marcha sin que nadie te diga lo que te pasa o lo que debes hacer. 

Es un sistema no directivo que te ayuda a ti a ser tú y conseguir lo que tú quieres. 

En este artículo quiero compartir contigo por qué funciona

La(s) mente(s).

Para comprender en qué nivel actúa el Coaching Realista, necesitamos antes conocer cómo funciona nuestra mente. 

El cerebro es un órgano fabuloso, tremendamente complejo y que aún estamos tratando de comprender. Hay mucho escrito sobre él y sus distintas capas. Yo quiero hablar de las capas de la mente y no tanto del cerebro porque quiero hablar sobre cómo funciona y no sobre su composición física. 

Creo que la mente está dividida en diferentes niveles de conciencia y control. En el nivel más profundo están los instintos básicos, como el de supervivencia y en el nivel más visible está el consciente más evidente que utilizamos para pedir un café. 

Estos son los niveles que quiero presentarte: 

Instintos básicos

Emociones

Inconsciente aprendido

Consciente

El nivel más profundo es el más poderoso, pero también el que menos parece intervenir en el día a día. 

En el nivel más visible está la conciencia y con el que interactuamos con el mundo.  

Cómo usamos las mentes

Cuando pides un café en un bar, estás haciéndolo de forma consciente. Pero ¿por qué pides un café y no un te? o ¿por qué entras en el bar en vez de quedarte fuera mirando los coches?

Pides un café porque quieres un café, la cuestión es ¿cómo intervienen el resto de mentes para que quieras un café?

Café e instintos básicos

Cuando entras en el bar, la mente instintiva parece estar dormida, pero no es cierto. Está atenta a lo que sucede dispuesta a tomar el control. 

Si cuando vas hacia la barra tropiezas, la mente instintiva tomará el control de tu cuerpo para extender los brazos y protegerte de la caída. Eso gesto no lo has pensado, razonado ni sentido. Sólo lo haces. 

La mente instintiva es la más poderosa porque es capaz de tomar el control de todo sin que puedas evitarlo.

Café y emociones

Después del sobresalto, notas una emoción de tensión. Estás como activado, listo para la acción. Estás nervioso. Tu mente emocional está manteniendo a tu cuerpo listo porque algo está pasando. 

También sientes que ese situación no te gusta y notas que quieres relajarte, prefieres una emoción de tranquilidad que de tensión. 

Te apetece sentarte y tomar ese café porque tu mente emocional ha almacenado en su memoria que, en otras ocasiones, un café tomado despacio te ha proporcionado momentos de calma. 

Tu mente emocional quiere un café. Comienzas a necesitar un café

Café e inconsciente

Te sientas y pides un café como te gusta. Tal vez corto de leche, con la leche fría y con azúcar. 

Estas preferencias están almacenadas en tu mente inconsciente porque es lo que has ido aprendiendo con el tiempo. A lo mejor te has quemado con la leche caliente, tal vez no te gusta el sabor de la sacarina o ni te lo planteas porque no lo necesitas y si le ponen demasiada leche tiene un sabor que no te convence. 

La mente ha generado una serie de atajos para que no tengas que analizar todo tu pasado constantemente para llegar a tomar ciertas decisiones.

Café y consciente

Ya con el café entre las manos, te das cuenta de que falta una cucharilla. Miras a tu alrededor y te planteas tomarlo sin remover, buscar otra herramienta o pedirlo.

Tomas una decisión, levantas la mano y haces un gesto para pedir la cucharilla.

Trabajo conjunto.

La relación entre las mentes es más complejo que todo esto, porque están constantemente trabajando e intentando coordinarse aunque a veces se enfrentan.

Tu mente instintiva estará alerta, lista para tomar el control ante cosas que no te da tiempo a ver. ¿no te ha pasado a veces que te has protegido contra algo antes de que lo vieras? Si el camarero tropieza cuando te trae la cucharilla y su bandeja vuela hacia ti ¿no tienes la sensación de que te cubres con los brazos antes de que te de tiempo a ver la bandeja venir? 

Las mentes están organizadas de forma jerárquica, y si la más profunda toma una decisión, el resto no pueden evitarlo. La más profunda es la primera que recibe las señales desde el exterior y decide si interviene o lo deja pasar.

A veces te enfadas y pierdes el control porque está dominando tu parte más instintiva. A veces haces algo que sabes que no es correcto, pero no puedes evitarlo porque tu parte emocional te está dominando y a veces haces algo sin saber por qué al activarse un atajo mental. 

En ocasiones la mente consciente puede manejar a la instintiva, pero para eso debe estar atenta e informada. Así conseguimos permitir que nos pinchen para sacarnos sangre, porque el consciente informa por adelantado a la mente instintiva de que nos van a pinchar y que está bien, porque si alguien nos pincha sin verlo venir, reaccionamos retirando el brazo.

Más adelante te explicaré cómo el Coaching Realista sirve para que tu mente consciente esté informada.

La parte emocional se encarga de recordar los acontecimientos en forma de emociones y luego utilizarlos. Recuerda lo que está bien, lo que nos gusta o nos disgusta y luego lo utiliza para comunicarse con el resto de mentes. 

La mente inconsciente se dedica a procesar atajos mentales para ahorrar tiempo y energía. ¿Te imaginas cuánto tardarías en pedir un café si no conocieras ya tus preferencias? ¿y por qué un café y no un té? ¿te sientas o te quedas de pié? Si lo ves humear, ¿no sabes ya que te va a quemar sin necesidad de hacer pruebas para medir su temperatura?

La mente consciente se dedica, entre otras cosas, a tomar la información de todo lo que sucede e ir pasándolo a al resto. Del mismo modo, cuando la mente inconsciente tiene un atajo para algo, no se lo consulta a la mente consciente. 

Cuando la mente consciente conoce todo esto es cuando puede cambiarlo, igual que sucede al dejar que nos pinchen para un análisis de sangre. 

Aprendizaje, una fábrica de atajos.

Desde que nacemos, estamos muy atentos a lo que sucede y vamos alimentando la base de datos de las mentes. 

Recordamos lo que duele, lo que quema, lo que nos da placer, lo que nos gusta y lo que nos disgusta. Almacenamos en los distintos niveles las emociones y los atajos mentales. 

Como cuando aprendes a andar, escribir o conducir; comienzas ofreciendo toda tu atención hasta que vas automatizando movimientos. Ese proceso de automatización es el resultado del aprendizaje y las distintas conclusiones que las mentes van obteniendo. 

El aprendizaje es más que automatizar los movimientos de cambio de marcha, mirar por los espejos, tomar el bolígrafo o usar los músculos. El aprendizaje incluye la memoria emocional que, por ejemplo, podría recordar mejores sensaciones al conducir en autopista que en calles estrechas o escribir en cuadrícula en vez de folios en blanco. 

Si al aprender a conducir, tus experiencias callejeando son mejores que en autopista, es posible que te acabe gustando más lo uno que lo otro. Por eso puede ser que cuando tomes el coche, prefieras un camino u otro, simplemente porque te gusta más. 

Manteniendo el ejemplo del coche, es posible que consideres a las autopistas como un medio rápido pero inseguro y que atravesar la ciudad creas que es más lento pero más seguro. Siendo así ¿qué camino elegirías? Hay tantas respuestas como personas. Sólo aquellas que tengan clara la prioridad seguridad-tiempo elegirán sin dudar. 

El bloqueo lo sufrirán aquellas personas que sepan que quieren ir por autopista, aunque no saben por qué, pero también quieren ir por la ciudad, aunque no tienen claro el motivo. 

Sin embargo, quien conoce los motivos de sus gustos, tienen claras sus prioridades y han identificado sus atajos mentales, no dudarán cuando tengan mucha prisa (tomarán la autopista) ni si llevan un bebé recién nacido (elegirán la ciudad). 

Del orden al caos

Pero las cosas no son tan sencillas, porque  con el paso del tiempo la mente aprende en muchas direcciones y algunas veces almacena recuerdos y genera atajos que son contradictorios. 

Volviendo a ese bar, aunque te has pedido un café, por un momento te planteaste tomarte una cerveza. Tal vez estabas más nervioso de lo deseable después de tropezón y tu memoria sabe que una cerveza te relaja mucho más. Pero tu memoria también recuerda que luego te distraes en el trabajo con más facilidad. Y tu memoria también sabe que no te importa tu trabajo. Y también tienes almacenado que si no rindes luego te sientes culpable por no acabar la tarea. Y también recuerda que tienes una responsabilidad. Aunque no quieres sentirte esclavo de tu trabajo y quieres vivir tu vida y tienes derecho a relajarte. También recuerda que son las 11:00 de la mañana y te mirarán mal los del bar y que eso no te importa y también te importa … 

Tienes cientos de recuerdos y atajos en la mente. Esto no es un problema cuando hay un alineación de emociones, motivos y opciones ganadora. Simplemente te pides un café o una cerveza.

A veces te bloqueas u oscilas. El bloqueo lo conocerás porque te impide decidir o actuar. La oscilación aparece cuando actúas de forma contradictoria y, cuando te traen el café pides la cerveza y luego te tomas el café y dejas la cerveza, pero le das un trago antes de irte. 

Y también está el remordimiento. Ese que aparece cuando, una vez que has actuado, piensas de deberías haber hecho lo contrario. 

Es como si hubiera distintas partes de ti en conflicto y todas parece que en algún momento tienen razón y luego dejan de tenerla. 

Esas partes en conflicto están trabajando para ti de manera diferente, pero si no hay un claro ganador generarán tensión y provocarán bloqueo. Tú puedes actuar desde el consciente para escuchar y decidir, como haría un director de orquesta, sólo te falta conocer los instrumentos que tienes: tus motivos, tus fundamentos y tus emociones.

Coaching Realista

Con este lío, es normal que a veces no tengamos claro qué queremos o qué podemos hacer. 

En un proceso de Coaching Realista, el coach escucha tu explicación de la situación y te ayuda a llevar al consciente los atajos que tu mente está tomando y no te muestra. 

Te ayuda a que tú descubras que tienen de malo cada uno, qué te aportan, para qué te sirven y en qué te limitan. También te ayuda a observar qué más opciones hay. 

El coach te pregunta sobre tus convicciones y tus motivos. Te acompaña a averiguar qué convicciones te están limitando y te las muestra para que te las replantees y las reorganices según tu propio criterio

El coach no decide qué camino debes tomar sino que te ayuda a mirar donde no estás mirando para que tengas más información. 

El Coaching Realista funciona, porque la mente está llena de aprendizajes que nos muestra como realidades sin serlo. Nos muestra con diferentes intensidades intereses contradictorios y motivos enfrentados pero no nos damos cuenta. 

El trabajo del coach es observar la estructura de tu dilema para ayudarte a encontrar nuevos puntos de vista que te permitan ponerte en marcha. 

El coach te escucha sin juzgar tus opiniones, te ayuda a que tú decidas si están suficientemente fundadas para ti. 

Un proceso de Coaching Realista te permite descubrir lo que tu mente no te está mostrando. 

En las situaciones en las que quieres, pero no quieres; debes pero no haces; actúas y te arrepientes… un proceso de Coaching Realista te servirá para saber qué quieres de verdad y actuar en línea a diferentes criterios propios. 

Cuando la mente consciente tiene toda esta información, se desbloquea, porque ya ve lo que no estaba viendo y puede decidir sin entrar en contradicciones.

Por eso funciona el Coaching Realista. 

2016-10-24T21:11:13+00:00

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