Algunas pequeñas diferencias pueden marcar la diferencia

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Hay cosas que pueden parecer iguales pero no lo son. Y el simple hecho de ser conscientes de la diferencia nos puede abrir los ojos a todo un mundo lleno de posibilidades.

No es lo mismo afición que fanatismo. De lo primero se disfruta y lo segundo nos domina. Esto se ve mejor en los otros que en uno mismo, como pasa con el resto de diferencias que enumero aquí a modo de ejemplo.

Las metas y las obsesiones también se confunden. No nos damos cuenta de que estamos obsesionados hasta que alguien a quien escuchamos nos ayuda a verlo, a tomar conciencia de que no es lo mismo dedicar la vida a algo que dejar de vivir por conseguirlo.

Tampoco son lo mismo la realidad y la certeza. La clave está en el cuestionamiento. ¡Cuántos disgustos nos ahorraríamos si nos planteáramos que podríamos estar equivocados! Es cierto que necesitamos tener ciertas convicciones, pero no debemos confundirlas con verdades. Debemos actuar en base a nuestras opiniones, porque hay que actuar, pero no debemos elevarlas al grado de “verdad incuestionable” o nunca podremos rectificar ni aprender.

Y muy similar es la diferencia entre prejuicio y suposición. El prejuicio no se ve, es tan evidente y real que se hace inapreciable para quien lo esgrime. La etiqueta de suposición abre muchas más puertas, aunque la postura y las acciones sean las mismas, pero la mirada es distinta. Y se ven más cosas. El prejuicio es la certeza de una opinión infundada. 

La diferencia entre difícil e imposible es tan sutil que muchas veces ponemos la dificultad como excusa para no intentar algo. Esa tal vez sea la clave de que no es lo mismo esperar que pase algo que ir a por ello. Todo son deseos, pero no es lo mismo mirar al cielo esperando que llueva que ir a buscar agua.

Amistad y obediencia tampoco son lo mismo. Sumisión y amor. Fe y ceguera. Valentía y temeridad. Motivo y excusa.

A veces, una única pregunta en esa línea puede ayudar a tomar conciencia de muchas cosas que siempre estuvieron allí, pero no habíamos visto porque pensábamos que eran lo mismo.

En un proceso de Coaching Realista Centrado en la Persona el coach puede que te pregunte “¿Eso es un motivo o una excusa?”. Y la respuesta sólo la tienes tú. Sea cual sea. Será tu respuesta y será perfecta.

Aunque puede que te lleves la duda a casa y tal vez te lo preguntes en otro momento sobre otra cosa. Tal vez, días después, en un contexto totalmente diferente te preguntes ¿Esto es un motivo o una excusa? Entonces estarás comenzando a ampliar el registro de cosas que puedes ver. Verás más cosas.

El coach no compra tu discurso. Lo comprende, pero no lo comparte. (No es lo mismo comprender que estar de acuerdo) Y te puede preguntar ¿Eso es amistad o simpatía? Pueden confundirse, pero no esperas lo mismo de un compañero a quien parece que caes simpático que de aquel que declara ser tu amigo y esta diferencia puede explicar muchas cosas, tanto de la relación como de las expectativas de uno y otro.

Siendo consciente de la diferencia puedes comenzar a verla.

2016-05-11T00:28:17+00:00

4 Comentarios

  1. Anónimo 10/02/2013 en 00:00- Responder

    Me ha sorprendido las palabras ” Prejuicio y suposición ” en el contexto que las has incluido, no sé si estoy de acuerdo con ello, o mejor dicho, nunca había pensado en ello de la forma que lo planteas, la suposición no son certezas, está claro, así lo entiendo y corroboro tus explicaciones, pero ambas palabras como similitud o confusión creyendo que son iguales y que efectivamente no lo son, no me cuadra, no lo entiendo, no comprendo que su acción sea la misma, no emplearía nunca ese término para una demostración así, puede ser que el significado que doy al prejuicio sea distinto, lo razono como recelo, suspicacia, tendré que pensarlo.

    Gracias por el artículo, me haces pensar.

    Un saludo.

    • Carlos 10/02/2013 en 00:23- Responder

      Releyendo el texto, a mi también se me hace confuso el ejemplo, porque no se trata de diferenciar que algo es un prejuicio o una suposición sino que, en este caso, se trata más de identificar el prejuicio en sí y admitir que lo es como primer paso para gestionarlo como una suposición. Es decir, cuestionarlo.

      Aunque eso sí, no es lo mismo admitir “un prejuicio” pudiendo gestionarlo como “una suposición”.

      • Anónimo 10/02/2013 en 00:34- Responder

        Gracias por la aclaración, ahora entiendo el significado que le das y la intención de transformarlo.

  2. Yomi 10/05/2016 en 19:03- Responder

    Excelente. ! … Estoy convecida, que si todos dedicasemos un tiempo en crecer como personas evitariamos tantos mal entendidos
    Deberian de impartir este tipo de conociemiento desde que entramos en las escuelas .. creo que tendriamos un mejor mundo

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